2. SOCIEDAD BURGUESA, MODERNIDAD E IMPERIALISMO

Utilice alguna cita del libro “Para leer al Pato Donald” y explique la relación entre colonialismo y su ideología en el caso de Puerto Rico. Ofrezca un ejemplo concreto y reciente de cómo se reproduce esta ideología en el país.

6 thoughts on “2. SOCIEDAD BURGUESA, MODERNIDAD E IMPERIALISMO

  1. “Para Leer al Pato Donald” (1978) presenta la relación entre colonialismo y su ideología de tal manera que mas allá de ser aplicada a la lógica de Disney podría muy bien ser aplicada a la realidad de Puerto Rico. Particularmente, el capítulo III titulado “Del buen salvaje al subdesarrollado”, presenta de una manera muy particular las realidades de la isla bajo el coloniaje y sus ideologías. Con mas de 500 años de historia colonial tanto bajo España como en la actualidad por Estados Unidos, Puerto Rico no es ajeno a las relaciones coloniales.

    La reproducción ideológica busca justificar el colonialismo y el imperialismo. Así mismo, justificar la necesidad capitalista de continua expansión hacia territorios extranjeros. La representación de estos territorios contienen estigmas, estereotipos abiertamente racistas y la necesidad de reafirmar el trato diferente hacia el otro distinto. El objetivo es la explotación y la apropiación de estos llamados paraísos llenos de aparentes sujetos salvajes e incivilizados. Con esto se crea una cosificación tanto del territorio como de sus habitantes. En los últimos años la ley 20/22 y ley 60 han atraído extranjeros inversionistas a la isla con la expectativa de “incentivar” la economía. Esta ley ha sido un fracaso al eximir a dichos inversionistas del pago de contribuciones sobre ingresos. Claro, es un fracaso desde la perspectiva de los puertorriqueños que no son aplicables para estos beneficios, pero si ha sido muy lucrativa y beneficiosa para los extranjeros. Como ejemplifica el libro, “Donald parte a un atolón del Pacífico para tratar de sobrevivir un mes, y vuelve cargado de dólares, convertido en héroe comercial moderno” (Dorfman & Mattelart, 1978, p. 70). El traslado de parte de estos inversionistas a la isla es con fines de lucro y evasión contributiva. Desde sus países de orígenes son vistos y considerados como héroes, son exaltados como buenos comerciantes, se les abren espacios y foros de discusión para seguir reclutando extranjeros a seguir sus pasos en este continuo ciclo de explotación u opresión de los que vivimos en la isla. Además, las expectativas de estos individuos de como deben ser los puertorriqueños, su lenguaje, cultura y forma de ser también ha sido muy problemático. En los pasados años se han vivido múltiples incidentes entre los puertorriqueños y los beneficiarios de esta ley. Estos roles antagónicos han servido para impulsar la narrativa de civilizados v. salvajes que tan bien expone el libro. Agregando a lo anterior, el libro complementa sobre la figura del colonizador de que este “tampoco inventó a los habitantes de estas tierras: sólo les impuso un molde propio de lo que debían ser, actores en su hit-parade, calcomanías y títeres en sus palacios de fantasía, buenos e inofensivos salvajes hasta la eternidad” (p. 70). Se espera tanto de los inversionistas y del gobierno a que los puertorriqueños acepten, promuevan y agradezcan a estos inversionistas que presuntamente vienen a salvarnos de la crisis económica en la que nos encontramos. La realidad es claramente otra, pero ese es el molde a la cual se nos espera y se promueve a que nos acoplemos. Se espera que agradezcamos este proceso fundamentado en ideales coloniales e imperialista por parte de los foráneos. Se reproduce la perspectiva de que somos indefensos, incapaces y que necesitamos ayuda por parte de la metrópoli. Así mismo, los medios Estadounidenses perpetúan el colonialismo a través de sus narrativas aludiendo a las malas administraciones, la incapacidad de explotación de los recursos y la ineptitud general del puertorriqueño de subsistir sin ayuda. Esta es la ideología que continua latente en la ideología y visión de mundo actual tanto en la isla como en Estados Unidos. Todavía cabe señalar, que la lectura expone que “El rey aprende que debe aliarse con los extranjeros si quiere conservar su poder, que él ni siquiera puede demandar impuestos a su pueblo porque éstos deben ser entregados íntegros al exterior” (p. 75). Esto se puede asemejar a los gobernantes de la isla. Podrán fantasear con ostentar el poder, ser quienes controlan los asuntos internos del país, ser los que intervienen en la economía, y jugar a amiguillos con los extranjeros, pero al final del día continúan bajo una relación colonial. Continúan soñando con ser parte de la metrópoli, de su gente, de su cultura en fin de pertenecer a todas las estructuras que los oprimen. Nunca podrán entrar a ese club reservado para los considerados civilizados, los buenos salvajes nunca podrán formar parte de las superestructuras que en última instancia los dominan. Retomando el caso de Puerto Rico y los inversionistas extranjeros, las relaciones de poder u opresión pueden ser explícitamente vistas en las relaciones territoriales. Un ejemplo es el desplazamiento de puertorriqueños tanto de sus viviendas como de las costas. En los pasados años hoteles y viviendas se han adueñado de las costas, así inhabilitando a la ciudadanía de poder llegar a ellas. Dorado, Rincón, Rio Grande y Salinas son algunos de los tantos pueblos que han sufrido la gentrificación por parte de extranjeros. No se limita a adueñarse de estos bienes públicos sino que la represión y protección estatal toma posturas que protegen los intereses particulares de los extranjeros. La propiedad privada toma precedencia por encima de los intereses y bienes públicos. El despojo de ciudadanos de las costas es reproducido en nombre del turismo y la activación económica. La ideología colonial impuesta y su continúa reproducción en Puerto Rico perpetua el detrimento del bienestar, la seguridad y la continuidad de la vida de los puertorriqueños que residen en la isla.

    La relación entre el colonialismo y su ideología en el caso de Puerto Rico continúa reproduciéndose y sustentándose en el día a día de la vida en la isla. “Para leer al Pato Donald” (1978) proporciona las bases para comenzar a desentrañar la realidad colonial y sus ideologías en la isla partiendo desde la lógica de Disney. Las caricaturas y la personificación de la realidad colonial a través del mundo de la fantasía son interesantes metáforas para indagar sobre la reproducción y aceptación de estas normativas en la actualidad. En Puerto Rico, las políticas públicas e ideologías han facilitado la continuación de las relación de poder que se cementan en las bases del colonialismo. A raíz de nuestra larga historia bajo el yugo colonial es imperante la teoría decolonial para a grandes rasgos desechar esos ideales euro centristas y poner fin a las jerarquías coloniales a las cuales continuamos sometidos.

    Dorfman, A., & Mattelart, A. (1978). Para leer al pato Donald. Argentina: Siglo XXI

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  2. El libro “Para leer al Pato Donald” es un análisis de la historia del Pato Donald con la intención de demostrar a los lectores que no es un cuento o una historia tan infantil e inocente como aparenta ser. De hecho, podemos ver que es una crítica y un intento de adentrarnos a la realidad en la que vivimos. En fin, la lectura se propone mostrarnos la verdad detrás de la historia mientras que hace una critica a la sociedad capitalista.
    Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos y, por lo tanto, una sociedad capitalista. Así que, nos interesa cuestionar y analizar el rol o las ideas que los puertorriqueños hemos internalizados por esta relación. Por lo tanto, utilizaremos la lectura de Dorfman y Mattelart para relacionar el colonialismo y sus ideologías, pero particularmente en el caso de Puerto Rico. Dorfman y Mattelart en su lectura describen a Rico Mc Pato como “el millonario avaro de cualquier país del mundo que atesora dinero y se infarta cada vez que alguien intenta pellizcarle un centavo, pero quien a pesar de todo suele mostrar rasgos de humanidad que lo redimen ante sus sobrinos-nietos” y sin duda pensé que este era el fragmento perfecto para definir la relación que tenemos con los Estados Unidos, pero también con los estadounidenses. (1978, p.3)
    Me interesa comenzar explicando como esa frase representa la relación que tenemos con los Estados Unidos. Imagino que todos sabemos que somos una colonia que le pertenece a los Estados Unidos y, algunos, piensan que la única forma de “sobrevivir” es siendo parte o perteneciéndole a esta gran nación. Sin embargo, debemos reconocer que Estados Unidos aquí cumple con el mismo rol del Rico Mc Pato. En otras palabras, Estados Unidos solo se preocupa por sus intereses y trabaja en función de ellos, pero en ocasiones muestra cierta humanidad, o así lo vemos, para con nosotros. El mejor ejemplo que tenemos fue para los comienzos de pandemia. Imagino que, por lo menos, uno de nosotros o algún familiar/conocido recibió las ayudas que el Gobierno estatal nos envió. ¿A qué les recuerda esto? ¿No es la misma historia del Rico Mc Pato? Los Estados Unidos hace y deshace con Puerto Rico, no toma en serio sus necesidades ni escucha sus pedidos, pero “nos ayuda” a sobrepasar nuestros momentos de necesidad enviando dinero. En otras palabras, redime todas sus acciones mostrando un poco de humanidad que termina ayudando a internalizar que debemos ser parte o pertenecerles para poder existir y/o sobrevivir. Asimismo, podemos ver la misma historia, pero con los estadounidenses que viene a Puerto Rico a crear sus empresas. Todos esos “gringos” serían el Rico Mc Pato que solo vienen a Puerto Rico porque no tendrían que pagar impuestos y pueden ofrecer salarios más bajos que los que tendrían que ofrecer en los Estados Unidos, pero “ayudan” a la economía porque traen nuevas y “mejores” oportunidades de empleo. Aquí podemos volver a ver como estas personas solo vienen acá porque les favorece, pero redimen sus acciones porque nos ofrecen empleos.
    Finalmente, podemos darnos cuenta de que los Estados Unidos solo utiliza a Puerto Rico para favorecer y cumplir sus necesidades, pero utiliza las oportunidades que le aparecen para demostrarnos que ellos “son los buenos” y que nos “ayudan”. Sin embargo, debemos darnos cuenta de que eso no es cierto y accionar para dejar de ser una colonia de los Estados Unidos.

    Referencias
    Dorfman, A., & Mattelart, A. (1978). Para leer al pato Donald. Argentina: Siglo XXI

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  3. “En estos mundos, lejanos de la metrópoli Patolandia, pistas de casual aterrizaje de las aventuras de nuestros héroes, ávidos de tesoros y deseosos de fracturar su aburrimiento cotidiano con una sana y pura entretención, esperan habitantes de características poco comunes.” (Dorfman & Mattelart, 59)

    En el libro, “Para leer el Pato Donald” escrito por Dorfman, A., & Mattelart se analiza como las tirillas cómicas del pato Donald reproducen los ideales capitalistas e imperialistas. En la cita anterior se discute como en las tirillas cómicas, en un auge por escapar de la metrópolis encarceladora los personajes huyen a idílicos paisajes, poblado de personas primitivas y afables. En este lugar, podrán encontrar la paz que no existe en la ciudad y reconectar, al parecer con la naturaleza. Es un paraíso destinado a su apropiación.
    Similarmente, esta visión de Puerto Rico como un paraíso ha sido una que se ha reproducido inmensamente a lo largo de la historia colonial del país. Primeramente, el solo hecho de ser una colonia, primero a manos de España y luego de Estados Unidos, a tornado a Puerto Rico en un destino lejos del mundo “civilizado” de las metrópolis al que los habitantes de los países imperiales pueden visitar, con menos dificultad. Puerto Rico ha servido como cuna de tesoros y de diversión para poderes imperiales y sus ciudadanos. Su oro, robado, su tierra labrada para la producción, sus habitantes originarios masacrados, las personas secuestras y traídas para reemplazarlos esclavizadas y explotadas para producir capital.
    Sin embargo, a pesar de la historia terrible que empapa el pasado de Puerto Rico, en el presente continúa siendo presentado como un destino que personas de los poderes imperiales pueden utilizar. Puerto Rico, la isla del encanto; un paraíso tropical que puede ser accedido fácilmente, porque no se necesita ni siquiera un pasaporte para entrar (en el caso de los ciudadanos estadounidenses). Asimismo, la industria del turismo en Puerto Rico se ha fomentado a lo largo de su historia. No obstante, el problema actual existe en la comodificación de algunos sectores de la isla, que, siendo aburguesados y gentrificados, son transformados en masa de zonas residenciales a Airbnb, complejos de apartamentos o hoteles. Esto provoca que los residentes anteriores, al ya no poder vivir en áreas de tan alto costo sean desplazadas. Estas situaciones se ven a su vez posibilitadas por las leyes instauradas en Puerto Rico para desarrollar la economía puertorriqueña, aun si eso es a costa de les puertorriqueñes. (Murphy Marcos & Mazzei, 2022)
    La idea entonces, de que es preciso ofrecer a Puerto Rico como un paraíso idílico, perfecto para el consumo a cambio de en vigorar la economía (aun si estos no han sido los resultados) refleja, a su vez, el colonialismo y la ideología que proviene de él. Según Dorfman y Mattelart, (1978), la relación hegemónica entre los personajes de Disney y los pueblos que visitan, acompañados de su “civilización y sus técnicas” para apropiarse de las riquezas entregadas por sus anfitriones reflejan las relaciones imperialistas. En el caso de Puerto Rico, es en este contexto de imperialismo y colonia que se reproduce la ideología capitalista y neoliberal. Puerto Rico puede ser un paraíso tanto vacacional como fiscal porque es una colonia. La ideología capitalista funciona a la perfección, porque ya ha sido colonizado, sus riquezas apropiadas y ahora solo le queda servir como un espacio de diversión, esperando que en su paso los desarrolladores de bienes raíces recuerden donar unos centavos a la caridad de la economía puertorriqueña. Al menos, esto insisten las campanas turísticas.

    Referencias
    Dorfman, A., & Mattelart, A. (1978). Para leer al pato Donald. Argentina: Siglo XXI
    Murphy Marcos, C., & Mazzei, P. (2022, February 2). ‘nos está creando una desigualdad’: La fiebre de los Bienes Raíces en Puerto Rico. The New York Times. Retrieved March 24, 2022, from https://www.nytimes.com/es/2022/01/31/espanol/puerto-rico-gentrificacion.html

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  4. Dorfman y Mattelart exponen sus ideas en el libro “Para leer al Pato Donald”, haciendo una crítica a Disney (como imperio) y a la sociedad capitalista estadounidense de finales del siglo 20. Nos mencionan como esta sociedad va imponiendo su cultura al resto de los países colonizados. El colonialismo implica que el país colonizado es dependiente del otro. En consecuencia, su gobierno o autoridades no pueden tomar decisiones de forma autónoma. Y entre las características del colonialismo se destaca: el dominio ejercido por un país con poder de influencia a nivel mundial, la metrópoli, sobre otro menos desarrollado, denominado colonia. (Westreicher, G.)

    Mientras leía el libro, fue inevitable no pensar en la relación hegemónica de Estados Unidos y Puerto Rico. Es por eso que la siguiente cita me llamó la atención:

    “Cuando se dice algo acerca del niño buen salvaje en estas revistas, el objeto en el que en realidad se está pensando es el pueblo marginal. La relación de hegemonía que hemos establecido entre los niños-adultos que vienen con su civilización y sus técnicas, y los niños-buenos salvajes que aceptan esta autoridad extranjera y entregan sus riquezas, queda revelada como la réplica matemática de la relación entre la metrópoli y el satélite, entre el imperio y su colonia, entre los dueños y sus esclavos.” (Dorfman & Mattelart, pg.70)

    Teniendo esto en consideración y viviendo en la actualidad de Puerto Rico en el 2022, podemos encontrarnos como se nos impuso una Junta de Control Fiscal desde el 2016. Esta acción refleja lo que el poder ejecutivo, judicial y congresional estadounidense ha sabido y afirmado siempre, desde el 1898, en el 1900, en el 1917 y en el 1952, que Puerto Rico es una colonia dependiente al pleno poder del Congreso de los Estado Unidos bajo la cláusula territorial. Es importante aclarar que los puertorriqueños no eligen ni votan por los miembros de esta Junta. La misma consiste de un grupo de siete personas nombradas por el presidente de Estados Unidos: 6 son recomendadas por el Congreso y uno a discreción del Presidente. El séptimo miembro debe ser residente de Puerto Rico o mantener negocios en Puerto Rico. La Junta ejerce facultades y de cierta manera, tiene un poder mayor a las que antes ejercía el gobierno de Puerto Rico. Según menciona la Ley Puerto Rico Oversight, Management, and Economic Stability Act (PROMESA), Ley Pública Núm: 114-87, el propósito de la Junta es proveer un método para que el territorio logre responsabilidad fiscal y acceso a los mercados de capital. Entre las principales responsabilidades de la Junta se encuentran: (1) desarrollar, supervisar y aprobar los presupuestos y planes fiscales para asegurarse de que cumplan con los requisitos de responsabilidad fiscal establecidos por la a Ley; (2) emitir certificaciones de restructuración de la deuda; (3) supervisar cualquier emisión de deuda; no se podrá emitir ninguna forma de deuda a menos que sea aproada por la Junta; (4) conducir análisis para evaluar el impacto económico y fiscal de las pensiones; (5) intervenir en litigios de los acreedores contra Puerto Rico y capacidad para pedir un cese y desista (stay of litigation).

    Así que la Junta restringe la limitada autonomía de Puerto Rico y tiene control de la economía y finanzas del país, tiene control absoluto del presupuesto del gobierno, ingresos y operación.

    “Para Disney, entonces, los pueblos subdesarrollados son como niños, deben ser tratados como tales, y si no aceptan esta definición de su ser, hay que bajarles los pantalones y darles una buena zurra. ¡Para que aprendan!” (Dorfman & Mattelart, pg.70)

    Los EEUU prácticamente nos ha dado una o varias “buena zura” porque han considerado que los puertorriqueños son incapaces de hacer las cosas correctamente, y de ejercer los poderes soberanos en la isla. Eso ha justificado su política imperial-colonial. A más de 120 años de coloniaje estadounidense en Puerto Rico, nuestra nación continúa en una condición de pobreza que se empeora cada día más y que continúa acelerándose a más de 4 años del paso del huracán María, de los recientes acontecimientos de terremotos y de la pandemia del COVID-19.

    Referencias:

    Dorfman, A., & Mattelart, A. (1978). Para leer al pato Donald. Argentina: Siglo XXI

    Westreicher, G. (2020). Colonialismo. [online] Disponible en: https://economipedia.com/definiciones/colonialismo.htm

    Espacios Abiertos. (2021). Junta de Supervisión Fiscal. [online] Disponible en : https://espaciosabiertos.org/diccionario/junta-de-supervision-fiscal-2/

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  5. “Para Disney, entonces, los pueblos subdesarrollados son como niños, deben ser tratados como tales, y si no aceptan esta definición de su ser, hay que bajarles los pantalones y darles una buena zurra. ¡Para que aprendan! Cuando se dice algo acerca del niño-buen salvaje en estas revistas, el objeto en el que en realidad se está pensando es el pueblo marginal. La relación de hegemonía que hemos establecido entre los niños-adultos que vienen con su civilización y sus técnicas, y los niños-buenos salvajes que aceptan esta autoridad extranjera y entregan sus riquezas, queda revelada como la réplica matemática de la relación entre la metrópoli y el satélite, entre el imperio y su colonia, entre los dueños y sus esclavos” (Dorfman & Matterlart, 1971, p.70).

    En la lectura de “Para leer al Pato Donald” hay una descripción de lo que hace Donald que se acerca muchísimo a la realidad actual de Puerto Rico y nuestra situación colonial. “Donald parte a un atolón del Pacífico para tratar de sobrevivir un mes, y vuelve cargado de dólares, convertido en héroe comercial moderno” (Dorfman & Matterlart, 1971, p.70). Este escenario lo hemos visto de manera repetitiva en el archipiélago. Conocemos de estas personas como Brock Pierce y Logan Paul, pero me quisiera enfocar en lxs “empresarixs” que vienen a Puerto Rico pero no tienen la misma presencia publica que la de Brock y Logan. La mayoría de estxs “empresarixs” sienten la necesidad de documentar su proceso de venir a Puerto Rico en las redes sociales. Las narrativas de “queríamos algo nuevo”, “sentía que me hacia falta un cambio”, “necesito un reto en mi vida” son muy comunes. Estas personas (me refiero a estadounidenses) siempre vienen en búsqueda de un reto o de nuevos estilos de vida en la colonia, para ellxs esto no es un lugar donde hay personas, que trabajan, viven y existen, es un paraíso tropical que siempre debe de estar a su disponibilidad para su disfrute y relajación. “La geografía se hace tarjeta postal y se vende. El anteayer no puede avanzar ni cambiar, porque eso destruiría la afluencia turística. Las vacaciones de los metropolitanos se transforman en el vehículo de la supremacía moderna, y además volvemos a ver cómo se guarda incólume la virtud natural y física del buen salvaje. El reposo en esos lugares ya es un adelanto, un cheque en blanco, sobre la regeneración purificadora por medio de la comunión con la naturaleza” (Dorfman & Matterlart, 1971, p.82). La prioridad es que nuestro espacio este listo para el de afuera, que este seguro y presentable para lx turistx, la prioridad es que ellxs se sientan más en casa que lxs puertorriqueñxs. Cuando ellxs hacen señalamientos sobre lo que esta mal aquí es cuando se pone atención.

    Frecuentemente hemos visto en Puerto Rico campañas como “Gringo go Home” o carteles llamando a estos supuestos “empresarixs” lo que son, colonizadores. Siempre cuando van a hablar de los “proyectos” que tienen para el archipiélago, recalcan que todo esto será bueno para el archipiélago, que será de beneficio para nosotrxs, crearan trabajos y “mejoraran nuestra economía”. Todo esto mientras nos desplazan, se insertan y comienzan a dominar nuestros espacios, nos quitan nuestro recursos naturales y urbanizan nuestros espacios, tal cual como el colonialismo lo plantea. En la lectura nos plantea muy bien esta idea de que como Donald convence a los indios de Aztecland de que los conquistadores son algo que quedaron el pasado, “¡Esto es absurdo! ¡Los conquistadores ya no existen!” El botín del pasado es un delito. Se criminaliza el pasado, y se purifica el presente borrando su prontuario” (Dorfman & Matterlart, 1971, p.82).

    En Puerto Rico ha ocurrido un despertar en cuanto a nuestra historia y experiencia como colonia, muchxs de nosotrxs de no confiamos cuando gringxs se mudan a Puerto Rico porque sabemos con las intenciones que vienen, pero siempre esta presente el discurso de que estamos siendo xenofóbicos y que no podemos juzgar y poner en una misma categoría a todo gringos que se muden a Puerto Rico. “Cato Pato, cincuenta años antes, y nada ha cambiado desde entonces, los engañó doblemente (al robarles las tierras y vendérselas de vuelta, inútiles). Es importante convencerlos de que no todos los patos (blancos) son malos, que los engaños del pasado pueden ser reparados. Cualquier libro de historia, hasta Holywood y la televisión, admiten que los nativos fueron violados. Porque el pasado de fraude y explotación ha sido superado. Una situación histórica es pública y ya no puede enterrarse, apa rece extinguida hacia el pasado. El presente es otra cosa. Pero para asegurar el poder de redención del imperialismo, llega un par de estafadores y los patos los desenmascaran: “¡Eso es una estafa! Ellos saben lo valioso que es el gas natural que se está filtrando en la mina”. Resultado: “Los indios han declarado la paz a los patos”. “Hay que olvidar viejas diferencias, hay que colaborar, las razas pueden entenderse.” ¡Qué mensaje bello!””(Dorfman & Matterlart, 1971, p.81). Recientemente he visto esta misma dinámica en las redes sociales, donde personas estadounidenses o personas puertorriqueñas casadas con estadounidenses que resaltan como sus conductas son el total opuesto a lxs gringos colonizadores que se están mudando al archipiélago y veo mucho celebración sobre este comportamiento (del cual he participado). Realmente estos comportamientos no son necesarios que se celebren, no es necesario que se aplauda el que vengan a vivir aquí y no quieran desplazarnos o urbanizar nuestra tierra, pero estamos acostumbrados a que lo hagan que cuando vemos a solo una persona que hace lo contrario caemos en el “ay viste nos todxs son iguales”.

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  6. Según la lectura puedo deducir que el colonialismo nos representa, mientras la ideología vendría siendo Estados Unidos. “El sueño americano”

    Algunos ejemplos que las lectura nos da son los siguientes: “Siempre hay, entre los seres humanos, personajes que se parecen o asemejan a aquellos de las historietas de Disney.”

    ”Rico Mc Pato es el millonario avaro de cualquier país del mundo que atesora dinero y se infarta cada vez que alguien in- tenta pellizcarle un centavo, pero quien a pesar de todo suele mostrar rasgos de humanidad que lo redimen ante sus sobrinos- nietos.” *En otras palabras, envuelve a los inversionistas que vienen a la isla.*

    ”Donald es el eterno enemigo del trabajo y vive en función del familiar poderoso. Tribilín no es más que el inocente y poco avi- sado hombre común que es siempre víctima de sus propias tor- pezas que a nadie dañan, pero que hacen reír.” *Mientras que Donald, representa los ciudadanos que viven del mantengo.*

    ”Lobo y Lobito es una obra maestra para enseñar a los niños a diferenciar el bien del mal, con simpatía, sin odio.”

    El sistema capitalista, se centra en explotar la clase obrera, mientras los ricos, se hacen más rico.

    Haciendo referencia, a los ejemplos de la lectura, en otras palabras son lo siguiente:

    Como cuando llegó Chick-Fill-A, todos se interesaron en ir, sin darse cuenta que abarca el capitalismo. El americano, continúa acaparando la isla. Sumergiendo negocios locales, que desean resurgir.

    Así como, todas las otras tiendas americanas que no aportan a la isla, pero
    atropellan y explotan los asociados.

    Ley de cabotaje, que prohíbe hacer negocios con países aledaños, vemos la limitación que Estados Unidos establece, fomentando el pensamiento que convirtiéndonos en Estado obtendremos igualdad.

    Netflix – Boeing, documental por Rory Kennedy, habla sobre empresa de construcción de aviones, al inicio era una empresa cultural, dónde importaban los empleos, buen ambiente, existía una comunicación libre, entiéndase defectos de la aeronave & asuntos personales. Pero la empresa, fue adquirida por otro propietario con mentalidad capitalista. Él decide ingresarla a la bolsa de valores y cambió radicalmente. Dónde surgieron las exigencias extremas, sin importar los asalariados. Surgieron accidentes para la presidencia de Donald Trump. Deja evidenciado, cómo la explicación genera “buenos resultados”.

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