4. LA INDUSTRIA NEOLIBERAL DE LA CULTURA

Los dispositivos culturales constituyen una de las diversas formas en que se impone la racionalidad neoliberal en nuestras sociedades. Reflexione sobre esto y escoja una cita de la lectura asignada en esta unidad. Ofrezca un ejemplo.

6 thoughts on “4. LA INDUSTRIA NEOLIBERAL DE LA CULTURA

  1. “Thus, the individual worker is alienated from even the most personal cultural work, because they do not control the key means of production: The platforms and distribution channels through which the cultural work captures the audience, the scarce and in-demand resource of the attention economy” (Kosciesza, 2021, p.1687)

    El trabajo cultural promete a las personas interesadas en participar de él, la oportunidad tener una conexión con su trabajo rara en tiempos del capitalismo tardío. Su discurso promocional insiste que los trabajadores culturales podrán utilizar su creatividad, su pasión y su energía para crear productos que indeleblemente estén atados a ellos. Sin embargo, esto no es cierto. Como indica Kosciesza (2021), el trabajador cultural también es alienado de su producto, ya que no controla los medios de producción. Esto ocurre en múltiples trabajos culturales, por ejemplo, el teatro.

    El teatro es un trabajo claramente cultural. En este se crea arte cuyo propósito y esencia es ser compartido, presentado a un público. Esto da la impresión de que los trabajadores no sienten una separación de su labor. Los actores y actrices, por ejemplo, realizan el trabajo en cada función, contrario al cine o la televisión, donde se realiza una labor y luego se reparte. En el teatro existe el trabajo cuando las personas lo encarnan. Por esta razón los miembros del elenco de una producción son exhortados a entregarse plenamente a la misma. Los actores y las actrices, por ejemplo, son dirigidos a nublar los límites entre sí mismos y sus personajes, a desbordarse en ellos y utilizar sus propias experiencias para alcanzar el rango emocional en el arco de un personaje.

    Sin embargo, la indivisibilidad entre los creadores del arte es ficticia. En primero lugar, el creador inicial de una obra, el dramaturgo, no necesariamente es participe de una producción. Esto significaría una alienación de la producción (tanto en sentidos económicos como artísticos) del dramaturgo y trabajador inicial ya que un libreto se crea para ser puesto en escena. Adicionalmente, en un campo tan precario los dueños de una compañía teatral no necesariamente son los artistas. Esto significaría que la visión artística se debe supeditar a las agendas de maximizar ganancias de los administradores. Esto es exacerbado cuando los dueños de una compañía teatral son megacorporaciones, como es el caso del “Disney Theatrical Productions Limited”. Aún más, el público de una obra no es consciente de que trabaja en la producción. Esto se puede dar en casos perceptibles como es el teatro foro donde se le invita al público a interactuar con los actores. Sin embargo, también es la esencia misma del teatro que la presencia del publico, su energía, afecte una presentación.

    Adicionalmente, y quizás como el mayor crimen en el arte del teatro es la televisación de las obras. Como el Kosciesza (2021) menciona, el trabajo cultural a menudo depende de la economía de la atención. Debe promocionarse para que la gente lo consuma. Esto es evidente en la práctica de la realización de grabaciones oficiales de obras como un producto de marketing o adaptaciones a una película. El teatro, siendo esencialmente actuación en vivo, es un arte que se hace en vivo, por lo cual el público forma parte del trabajo. Estas grabaciones, hechas como promoción, con un margen de ganancia mayor al de cualquier obra ya que accede a una mayor clientela, alienan completamente a los trabajadores. Todos los trabajadores en un teatro (actores, directo, técnicos) encarnan el producto mientras este existe, pero las grabaciones los capturan en un momento y lo separan de las reproducciones que se hacen. Similarmente en adaptaciones a película, el producto inicial (la obra) es reemplazado por uno no vivo que difiere de aquel intencionado por sus creadores iniciales.

    Así el trabajo cultural depende de la conexión con el individuo. Sin embargo, no escapa de la explotación capitalista. El producto es alienado de los trabajadores. Esto es exacerbado por la competitividad en los campos culturales, así como el desarrollo de las tecnologías y el auge por las ganancias.

    Referencia

    Kosciesza, A. J. (2021). “It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the
    Reproduction of Neoliberal Capitalism. International Journal of Communication, 15, 18.

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  2. El media ha sido gran influencia para muchos, ya que crecemos consumiendo mucho de este en nuestra temprana edad ya sea en series de fantasía o lo que se llama “reality tv”. Una de estas series que era popular cuando yo era pequeña era “American next top model” dirigido por supermodelo Tyra Banks. En el momento que esta serie estaba en su apogeo, todo el mundo, incluyéndome a mí, veía a Banks como una mentora a seguir, como ella encontraba y formaba las mejores modelos. Mirando hacia atrás, y sabiendo como el neoliberalismo afecta gravemente el media que consumismo, me dio cuenta lo incorrecta que esta esa premisa. Aiden James Kosciesza habla se esto en su escrito llamado ““It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the Reproduction of Neoliberal Capitalism”, este menciona como mucho de este tipo de serie beneficia más a los creadores de esta que a sus propios concursantes. Como estos no se benefician de su arte, los hacen pasar por pruebas rigorosas para crear drama, hacer anuncios gratuitos de productos que están patrocinando al programa y mucho más “Creative competition shows instantiate new modes of labor exploitation beyond those seen in other genres of reality television. In general, shows produced under the conditions of reality television rely both on unpaid or underpaid on-screen participants and unpaid audience labor to generate their “double production of surplus value”” (p.9). Lo más interesante de todo esto es como lo promueven como una herramienta como mejoramiento propio cuando la realidad es que lo hacen pasar por situaciones que son muy removidas de la realidad.

    Un gran ejemplo de esto en ANTM es cuando una de las concursantes recibió la noticia que una amiga de su infancia había muerto. Obviamente esto tomo un gran peso en ella, pero decidió no irse de la competencia. El día siguiente estaban de camino a donde iba a ser su próximo “challenge” cuando se da cuenta que este es en un cementerio, no solo esto, pero tenían que tomarse la foto en una tumba. No solo es totalmente inapropiado, pero es una experiencia traumática para ella, pero así no es propulsado en la historia del episodio. En vez de ser excusada, la empujaron a hacer estas sesiones de fotos diciéndoles que en la vida de las modelos siempre va a haber situaciones en la que no van a estar cómodas y estas las ayudan a crecer como profesionales. Una idea neoliberal que vino en mente es algo dicho por Wendy Brown, como siempre somo homoeconumicus, no importa lo que hagamos; esta concursante es tratada como un producto con la excusa que esto la hará mejor modelo “These self-improvement narratives function as pedagogy for both social life and neoliberal labor practices, in which bootstrapping self-reliance is valorized and expected”.

    Sucesos así pasan a menudamente en la serie, usan a personas influyentes de esa industria para manipular a los participantes para que trabajen bajen su voluntad usando el miedo de enviarlos para su casa “In creative competition shows, where both the cultural work performed and the prizes offered are increasingly linked to employment, the object of this cultivation is to shape the cultural workforce in the neoliberal mold”. Como dice la lectura, igual en la vida real como en la serie, nos enseñan a ser agradecidos a un sistema explotador, sin esperar nada a cambio, con la esperanza de ser recompensado. Al fin al cabo, ANTM es solo una serie, pero esta resalta ideales neoliberales que nos afectan en nuestro día a día. Como somos exprimidos de todo nuestro potencial para producir bienes que son beneficiados por otros. Algo tan simple como una competencia de modelaje puede ayudar a adoctrinarlos a estos estándares inalcanzables.
    Bibliografía:

    Kosciesza, A. J. (2020). “It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the Reproduction of Neoliberal Capitalism.

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  3. El neoliberalismo en la industria como método de comercialización. Las industrias de televisión han evolucionado para tener el mejor entrenamiento para los televidentes y más para la explotación de los concursantes en ciertos casos. Esto lo podemos ver como una explotación al talento del concursante sin recibir algún premio monetario y solo fama o ambos. Hoy día, las televisoras ven estos Reality Show como una producción de ganancias a la que la televisora o compañía promociona su marca y encuentra una posición del mejor entrenamiento. Todo esto se hace bajo el mismo consentimiento de los concursantes y en muchas de las ocasiones sin saber los retos o propuestas que les pondrán durante su estancia en el programa.

    Hoy día podemos ver este tipo de procedimientos en muchas televisoras como lo es Hell’s Kitchen por Gordom Ramsay. En este programa se destaca por demostrar sus habilidades en la cocina. Es un grupos de concursantes mayormente con experiencia en la cocina que deben pasar por un sin números de pruebas y eliminatorias para demostrar que son los mejores cocineros y con habilidades gastronómicas. En esto tienen que cocinarle a un grupo de personas que vienen a degustar en el restaurante Hell Kitchen. Ramsay y los clientes son los jueces ya que los clientes se pueden quejar por algún problema que tenga la comida o si la misma demora en salir. Por otro lado, en importante resaltar que los concursantes no están ganando una remuneración por su labor o servicio la cual da, al igual tienen que lidiar con el Chef Ramsay ya que es un poco temperamental. De acuerdo con la lectura It’s Do or Die: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the Reproduction of Neoliberal Capitalism “In Marxist thought, exploitation comes from capital’s appropriation of the surplus value created by workers” (Kosciesza, Aiden. 2021, p. 02). Esto nos habla como ya anteriormente comentado la explotación por la apropiación de un capital la cual la televisoras obtienen las ganancias sin remunerar a los concursantes.

    Kosciesza, A. J. (2021). “It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the Reproduction of Neoliberal Capitalism. International Journal of Communication, 15, 18.

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  4. La racionalidad neoliberal en nuestra sociedad se reproduce en diversas instancias con miras a naturalizar y crear hegemonía en torno a los valores capitalistas. El neoliberalismo como ideología es transmitido a la sociedad a través de diversos dispositivos culturales con intensiones y propósitos claros de hegemonizar a los individuos a que se incorporen estos valores en la fuerza de trabajo. Dichos dispositivos tales como la televisión de realidad, en particular, las competencias creativas acaparan la atención de los individuos así impartiendo la racionalidad neoliberal de una manera sutil, pero contundente por el cual los individuos no comprenden en su totalidad de que están siendo moldeados a reproducir dichos valores.

    Los programas creativos competitivos son excelentes medios para transmitir la racionalidad neoliberal ya que la competencia esta en el seno del capitalismo neoliberal. El caso particular de las competencias creativas, estas difuminan las líneas entre trabajo y entretenimiento. Tal como plantea Kosciesza (2021), “Reality TV competitions are both a form and a representation of labor, and although gamified … these shows become less like talent shows and more like extended job interviews, the line between entertainment and employment is blurred” (p. 1688). La audiencia esta siendo educada e incluso adoctrinada a las expectativas neoliberales de la fuerza de trabajo. En la era digital es aún mas fácil difuminar la línea entre trabajo y entretenimiento. Comentar, twittear y publicar sobre estos programas generan ganancias para los productores y las grandes empresas, pero no es entendido por la audiencia como otra manera de trabajo. Es un tipo de trabajo pasivo o un tipo de trabajo voluntario que surge del supuesto tiempo de ocio. Aquí los conceptos Marxistas de alienación y explotación de los trabajadores se muestran implícitamente (pp. 1686-1687). Además este método pedagógico naturaliza la meritocracia, las jerarquías, el privilegio, las narrativas de superación y la explotación. En primer lugar, el mito de la meritocracia Kosciesza (2021) lo define como quien merece ganar o perder, que las recompensas deben basarse en el mérito individual y un deseo de equidad entre los participantes. Bajo este mito la retorica de la meritocracia es degradado por las estructuras jerárquicas y de poder que invalidan el propósito de la verdadera meritocracia. Claro, la meritocracia es un termino bastante subjetivo. ¿Qué es la meritocracia? ¿Quién y como se define? ¿Cómo se aplica? Están son interrogantes que no son claramente presentadas en los programas competitivos y carecen de transparencia al momento de implementarlas. Los jueces que pretenden juzgar a los participantes de acuerdo a sus méritos y cuanto quieren o merecen estar allí no poseen los méritos para ser jueces ellos mismos. La legitimidad de los jueces es nula. Programas como Next In Fashion, Nailed It!, Craft Wars entre otros utilizan celebridades en su panel de jurado en vez de expertos capacitados en los diversos campos competitivos. Estos representan los intereses de sus auspiciadores y patronos, así influyendo en la toma de decisiones respecto al futuro de los participantes. Esta subjetividad de las celebridades que fungen como jueces y gozan de autoridad reproducen una jerarquía así como de patrono u empleado. Son los encargados de cernir a los participantes así echando un lado los débiles, los que carecen de resiliencia y ganas de superarse. Por otra parte, estos programas encubren estructuras de privilegio que influyen en la participación y resultados de cada individuo. Estos programas requieren de técnicas, herramientas y conocimientos particulares para así crear los productos que al fin y al cabo son apropiadas por la producción. La preparación para adquirir esos conocimientos no surgen de la noche a la mañana. Los antecedentes de los participantes son ignorados, muchos han tenido una educación particular, tienen internados con artistas y escuelas prestigiosas. Las estructuras de privilegio son ignoradas y las narrativas de superación toman precedencia. Giran la narración en torno a las retoricas de superación, buscan apelar a la audiencia a trabajar mas duro, tener ganas de superarse y la saturada resiliencia a la que tanto se alude. La superación personal incide grandemente en los resultados de las competencias. Aquel participante que mejor se acople a los valores neoliberales y que mejor implemente las recomendaciones de los jueces es el que saldrá victorioso. Esa es la finalidad a la cual se espera que la audiencia se ajuste. Se apela a que nosotros como televidentes aspiremos a superarnos tanto en la vida social como en la fuerza de trabajo. Esta narrativa positiva sobre la transformación esconde tras de si la explotación, la apropiación de productos y su plusvalía. Los competidores no son renumerados por su trabajo sino que son pagados con exposición. Para ilustrar esta apropiación, los mini retos en colaboración exclusiva con compañías que se apropian de los productos así recaudando miles en ingresos y los creadores no reciben ni una porción de las ganancias. Se espera que los participantes agradezcan la oportunidad y la exposición que aparentemente van a recibir. También cabe señalar, que se espera que los participantes hagan más con menos. Las limitaciones de tiempo también son otro factor a la cual deben adaptarse. La precarización del sistema laboral es normalizada y hasta exaltado. Maximizar ganancias bajo un régimen de bajos salarios y pésimas condiciones laborales es la finalidad de la naturalización de este sistema. Se pretende reafirmar que aquellos con el impulso, fuego, resiliencia y valor tendrán éxito en el sistema neoliberal.

    Los dispositivos culturales tienen como objetivo hegemonizar la cultura neoliberal tanto en la cotidianidad y en la fuerza laboral. Los programas creativos competitivos captivan la atención de la audiencia así fungiendo como un recurso pedagógico para implementar los valores neoliberales. La meritocracia, las jerarquías, el privilegio, la superación personal y la explotación son empleadas en los concursos para moldear a los individuos y las narrativas. La expectativa es a acoplarnos al sistema neoliberal y formarnos en la subjetividad del “homo oeconomicus” (Brown, 2017, p. 28). A raíz del intento de adoctrinar a las masas desde los programas de telerrealidad, el día a día de los individuos es convierte en un reflejo de los valores y la cultura de las competencias. Así la cultura y los valores neoliberales de la fuerza de trabajo convierte en un paralelo de la vida cotidiana y la fuerza productiva

    Brown, W. (2017). El pueblo sin atributos: La secreta revolución del neoliberalismo. Malpaso Ediciones SL.
    Kosciesza, A. J. (2021). “It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the Reproduction of Neoliberal Capitalism. International Journal of Communication, 15, 18.

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  5. “Thus, the individual worker is alienated from even the most personal cultural work, because they do not control the key means of production: The platforms and distribution channels through which the cultural work captures the audience, the scarce and in-demand resource of the attention economy” (Kosciesza, 2021, p.3)

    Durante la pandemia se hizo un énfasis de las realidades de lxs trabajadorxs culturales, desde actores, músicos, pintores, bailarines etc. expresaron la verdadera situación de sus trabajos. A parte de esto nos percatamos que la mayoría de nuestro disfrute o donde buscamos algún tipo de escape está en un trabajo hecho por un trabajador cultural. Lxs bailarines gestadores de trabajo cultural son quienes le dan, en muchas ocasiones, vida a la música, crean visuales en conciertos, videos, presentaciones y premios que quedamos siempre deslumbradxs. La industria del baile es una muy competitiva una donde siempre tienes que estar vendiéndote para poder tener trabajo.

    El programa de competencia de baile “So You Think You Can Dance” toma a varios bailarines, luego de un proceso de audición, de distintos géneros del baile y estos compiten entren ellos y se tienen que desempeñar en todos los géneros del baile, ya sea que estén o no formados en estos géneros de baile. “Los espectáculos de competencia creativa naturalizan la hegemonía neoliberal a través de su construcción de la autoridad la reproducción del mito de la meritocracia y la promulgación de narrativas de superación. En el sistema capitalista neoliberal, se valoran los logros individuales y la responsabilidad personal, y los sistemas jerárquicos de clase se legitiman mediante la asociación ideológica del éxito económico con el mérito individual” (Kosciesza, 2021, p.9). En los procesos de audición y en la competencia se ve mucho ese discurso de la superación, en donde le indican al concursante que piensan que tiene mucho talento pero que hay algo que le falta y tiene que trabajar fuerte y no descansar hasta lograr esa meta. Año tras año se ven concursantes regresando al escenario y se puede ver como muchos mencionan que tomaron el tiempo para trabajar y perfeccionar su arte, lograron super muchos retos pero están de regreso en el programa para cumplir sus sueños y esto es celebrado, aplaudido y es tomado en consideración al momento de juzgar su desempeño en la competencia.

    Para todo aquel que no gane el programa, lo ven como una experiencia positiva para el avance de su carrera. A pesar de que perdieron de cierto modo meses de trabajo que sí iba a ser remunerado, la exposición es lo que vale en esta industria, esto se debe a que la manera de conseguir empleo en esta industria se está moviendo al espacio digital. “Realizar un trabajo no remunerado en un concurso de realidad se presenta como un premio en sí mismo porque proporciona a los concursantes atención y exposición, pero este sistema naturaliza la precariedad del trabajo cultural” (Kosciesza, 2021, p.13). Todo se está moviendo al espacio digital, tu resume, si eres bailarinx, son tus redes sociales, vi como para un video de la artista Normani encontraron a muchxs de lxs bailarines por su páginas de Instagram, el proceso de audición esta siendo reemplazado por una publicación en las redes sociales. “El valor cultural de la telerrealidad proviene menos de su contenido estético o ideológico que de las prácticas vitales que inspira. La telerrealidad constituye a los individuos como proyectos que hay que mejorar, actualizar y reorientar hacia los espacios cada vez más digitales de las redes sociales, las compras, el entretenimiento y la educación” (Kosciesza, 2021, p.9) . “El premio final de los espectáculos de competencia creativa y el objetivo final del trabajador neoliberal es de la escala jerárquica, y los programas de concursos creativos dramatizan este movimiento a través de narrativas de superación personal” (Kosciesza, 2021, p. 9). En el programa de baile “Dancing with the Stars” se pudo ver esta narrativa de manera muy clara, quien gano la temporada 30 del programa fue Iman Shumpert exjugador de la NBA. Cuando comenzó la competencia siempre estuvo en lo que llaman “the bottom two” y casi siempre estuvo en riesgo de ser quien fuera sacado del programa semana tras semana. Sin embargo casi finalizando la temporada sus habilidades mejoraron y logró llegar a la final y ganar la competencia y de lo único que se hablaba era de su superación y como de estar siempre en “the bottom two” logró ganar la competencia.

    Referencias
    Kosciesza, A. J. (2021). “It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the
    Reproduction of Neoliberal Capitalism. International Journal of Communication, 15, 18.

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  6. En “It’s Do or Die”: Cultural Labor, Competitive Reality TV, and the Reproduction of Neoliberal Capitalism, Kosciesza argumenta que en el programa de telerrealidad Making the Cut se perpetúan los valores del capitalismo neoliberal, y el programa es instrumentalizado para servir como una herramienta pedagógica que disciplina y condiciona a los participantes y a la audiencia a las estructuras explotadoras del neoliberalismo. En primer lugar, me sorprendió que la característica definitoria de los programas de telerrealidad, para Kosciesza, no es su contenido sino su forma de producción. Al exponer la importancia de los programas de telerrealidad, el autor señala que “while savvy audiences may scoff at the suggestion that “reality” television bears any resemblance to reality,” (2021, pp.1688 [4]) y debo confesar que yo pensaba así porque no veía que “the labor practices perpetuated and promoted by these shows continue to reshape work in the era of neoliberal capitalism.” (2021, pp.1688 [4]). Por lo tanto, este artículo sobre la capacidad pedagógica de los programas de telerrealidad ha cambiado mi percepción de ellos completamente.
    Uno de los factores que llamó mi atención fue el concepto de la economía de la atención, en la cual el producto es tanto la mercancía producida como la conexión de atención entre la mercancía y el consumidor, y cómo los programas de telerrealidad pretenden “pagarle” a los participantes con exposición. Asimismo, el autor identifica a Making the Cut como un programa basado en la carrera laboral de estos artistas por lo que es doblemente influyente: en el condicionamiento de su trabajo y la perpetuación del ambiente de competencia característico del neoliberalismo. Otro factor que el autor critica extensamente es el mito de la meritocracia. Señala que instantáneamente surgen dos problemas: ¿qué es el mérito? Y ¿cómo se determina? Evidentemente, estas son interrogantes irresueltas porque, en la práctica, muy poco hay de mérito y mucho más de valores subjetivos de quienes juzgan y de privilegios invisibilizados en el proceso. A esto se le añade, además, el hecho de que Making the Cut es una competencia destructiva, que coloca a los participantes es situaciones de estrés extremo lo que redunda en que sus capacidades para realizar su trabajo y diseño creativa se vean afectadas y así juegue en contra del supuesto mérito.
    Aparte de las formas subjetivas de reproducción neoliberal y explotación que propician los programas de telerrealidad, está la explotación directa. Este se ejemplifica, por un lado, con la apropiación de Amazon del trabajo de los ganadores semanales del programa a quienes no se les compensa monetariamente. Por el otro, se presenta con el trabajo de las costureras que son quienes confeccionan las piezas de ropa diseñadas por los participantes. Sobre este segundo punto, también se presenta el carácter de género que es intrínseca a la explotación laboral.
    Finalmente, me impactó mucho que la comunidad de trabajadores culturales tenga, incluso, memes de su situación precaria de trabajo. No tanto porque se rían de sus penas (reír para no llorar, como todos intentamos hacer) sino porque esto significa que es un asunto estructural de desvalorización del trabajo cultural que también es resultado del capitalismo y la desvalorización de aspectos esenciales de la vida en el sistema neoliberal.

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